miércoles, 22 de mayo de 2013
Nuevo Taller de lectura
Se abre la inscripción al Taller de Lectura a realizarse durante los meses de junio y julio. El taller está dedicado a todos aquellos que escriban o les interese adentrarse en la arquitectura del cuento. La propuesta busca desarrollar recursos como lector y desmenuzar los distintos elementos que conforman un discurso narrativo. No es necesario ningún conocimiento específico, sólo basta interés y dedicación.
La idea es trabajar entre dos y tres cuentos por semana. En cada caso se propone una primera lectura libre, y se ofrece a los talleristas un cuestionario para una posterior relectura. Los textos se leen en casa, y en el taller compartiremos impresiones y reflexionaremos colectivamente sobre ellos.
Los autores a los que recurriremos en junio son los siguientes: Kjell Askildsen (noruego), Raymond Carver (norteamericano), Jorge Luis Borges (argentino), Roberto Bolaño (chileno), Quim Monzó (catalán), Goffredo Parise (italiano), Etgar Keret (israelí) y Antón Chéjov (ruso).
Los talleres se realizaran los martes de 19.30 a 21 hrs. El costo es de 45 € mensuales.
Para más información: mondoescrito@gmail.com
lunes, 20 de mayo de 2013
Una letra familiar (Irene Gruss)
No la conocía hasta este video, y ahora tampoco la conozco, pero sé que es genial. Estos videos fueron realizados durante el ciclo literario "Carne Argentina" y los textos pertenecen a su nouvelle "Una letra familiar" (Bajo la Luna Editorial - 2007).
Irene Gruss tiene un blog que se llama Casta Diva y en la revista Poesía Argentina tenés un ebook de ella, Sobre el asma, que es de descarga libre.
Buenos noches, buenos días.
martes, 14 de mayo de 2013
RELATOS de Michel Surya
Los amigos de la editorial incorpore acaban de publicar RELATOS de Michel Surya en una cuidada edición bilingüe francés-castellano. Tres de las piezas que lo componen son relatos eróticos y el último aborda el tema de la familia. Michel Surya es un escritor y filósofo francés especialista en Georges Bataille.
Autor: Michel Surya
Título: Relatos - Récits
ISBN: 978-2-9544979-0-7
Páginas: 163
120 x 225 mm
16 €
PUEDES ENCONTRARLO EN LAS SIGUIENTES LIBRERÍAS DE BARCELONA:
La Central
La Laie
Llibreria Documenta
EN MADRID:
La Central
EN GIRONA:
Lliberia Café Context
EN OLOT:
Llibreria Drac
http://incorpore.org/
«lanzaba mis manos hacia los rostros bajo las telas sobre los cuerpos entre las piernas no para que un cuerpo quisiera recibir mis manos sino para que la ausencia que es cada cuerpo que empezaba entonces a desaparecer arrastrara mis manos con él en su desaparición amé esos momentos como un enfermo fui ese enfermo que atraían todos los rostros todas las telas todos los cuerpos todas las piernas siempre que pudiera lanzarles mis manos realmente no buscaba nada que pudiera hacerme gozar deseaba por supuesto la belleza pero la belleza misma era desgarradora»
Michel Surya, Callejón sin salida
«Es el relato el que ha hecho estallar, procediendo por pulsaciones y no por frases, la retención de lo social, del gusto, de la historia: ha desordenado los cinco sentidos y ha restablecido ese salvajismo íntimo, que hace que la presencia sea todo el sentido. Lo erótico es el arte de hacer durar en el cuerpo aquello que no hacía más que sacudirlo».
Bernard Noël
Autor: Michel Surya
Título: Relatos - Récits
ISBN: 978-2-9544979-0-7
Páginas: 163
120 x 225 mm
16 €
PUEDES ENCONTRARLO EN LAS SIGUIENTES LIBRERÍAS DE BARCELONA:
La Central
La Laie
Llibreria Documenta
EN MADRID:
La Central
EN GIRONA:
Lliberia Café Context
EN OLOT:
Llibreria Drac
http://incorpore.org/
«lanzaba mis manos hacia los rostros bajo las telas sobre los cuerpos entre las piernas no para que un cuerpo quisiera recibir mis manos sino para que la ausencia que es cada cuerpo que empezaba entonces a desaparecer arrastrara mis manos con él en su desaparición amé esos momentos como un enfermo fui ese enfermo que atraían todos los rostros todas las telas todos los cuerpos todas las piernas siempre que pudiera lanzarles mis manos realmente no buscaba nada que pudiera hacerme gozar deseaba por supuesto la belleza pero la belleza misma era desgarradora»
Michel Surya, Callejón sin salida
«Es el relato el que ha hecho estallar, procediendo por pulsaciones y no por frases, la retención de lo social, del gusto, de la historia: ha desordenado los cinco sentidos y ha restablecido ese salvajismo íntimo, que hace que la presencia sea todo el sentido. Lo erótico es el arte de hacer durar en el cuerpo aquello que no hacía más que sacudirlo».
Bernard Noël
domingo, 12 de mayo de 2013
Algunos comentarios sobre lo gracioso que es Kafka (David Foster Wallace)
Una de las razones de que esté dispuesto a hablar en público sobre un tema para el que estoy extremadamente poco cualificado es que me otorga la oportunidad de leer para ustedes un relato de Kafka que ya he dejado de enseñar en las clases de literatura y que echo de menos poder leer en voz alta. Se titula “Una pequeña fábula”:
—Caramba —dijo el ratón—, el mundo se hace cada día más pequeño. Al principio era tan grande que me daba miedo. Yo corrí y corrí sin parar y me alegré de ver por fin las paredes lejanas a un lado y a otro. Pero esas largas paredes se han estrechado tan deprisa que ya estoy en el último cuarto, y ahí en el rincón está la trampa en la que tengo que meterme.
—Solamente tienes que cambiar de dirección —dijo el gato, y se lo comió.
Algo que a mí me frustra rotundamente cuando estoy intentando leer a Kafka ante estudiantes universitarios es que me resulta casi imposible hacerles ver que Kafka es gracioso. O apreciar la forma en que el humor está entremezclado con la poderosa fuerza de sus relatos. Porque, por supuesto, los grandes relatos y los grandes chistes tienen mucho en común. Los dos dependen de lo que los teóricos de la comunicación llaman a veces “exformación”, que es cierta cantidad de información vital eliminada de una comunicación pero evocada por la misma de tal manera que causa una explosión de conexiones asociativas con el receptor. A esto se debe probablemente el hecho de que el efecto tanto de los relatos como de los chistes a menudo resulte repentino y percusivo, como la apertura de una válvula que lleva tiempo atascada. No es casual que Kafka hablara de la literatura como de “un hacha con la que cortamos los mares congelados que tenemos dentro”. Tampoco es accidental que el logro técnico de los grandes relatos se denomine a menudo “compresión”, ya que tanto la presión como la liberación se encuentran de antemano dentro del lector. Lo que Kafka parece capaz de hacer mejor que cualquier otro es orquestar el aumento de la presión de tal forma que se vuelve intolerable en el momento preciso en que se libera.
viernes, 3 de mayo de 2013
Estreno de Avinyó 36 en el Taller Milans
El próximo sábado 4 de Mayo, en el marco de la primera edición de PIC COLLECTION se estrenará AVINYO 36, un cortometraje de Verena Gründhammer, en el Taller Milans (Plaza Milans, 4 Bajos). Además, habrá un mercadillo fotográfico de autor, y a partir de las 19.30 hs., un concierto de clarinete y guitarra a cargo de Luiz Espiga y Alexandre Arapuca, seguido por este esperado estreno. Están todos invitados.
"Helga (Maria Patricia) es una "Femme Fatal" de los años 1950 que trabaja como asesina a sueldo. Después de un asesinato en Berlin, Helga regresa a Barcelona, donde vive con su hija pequeña. Pero esta vez recibirá un encargo que le deparará un inesperado desenlace."
Actores:
Equipo técnico:
Dirección: Verena Gründhammer
Guión: Alejandro Dato
Música: Rafal Bluszcs Zawadzki
Actores:
Maria Patricia
Josè Matos
Javier Peña Martín
Mona Juarez
Romina Villar
Julian Socorro
Equipo técnico:
Verena Gründhammer
Klaus Jack
Irene Aire
Vanessa Farre Díaz
martes, 30 de abril de 2013
Leyendo en HABRASE VISTO
Les dejo un fragmento de la lectura que hice en el cabaret literario HABRASE VISTO, organizado por el colectivo Gilles de Rai.
Abrazos y aceitunas para todos
jueves, 25 de abril de 2013
El comienzo - por David Lodge (fragmento)
¿Cuándo empieza una novela? La pregunta es casi tan difícil de contestar como la de cuándo un embrión humano se convierte en persona. Ciertamente la creación de una novela raramente empieza en el momento en que el autor traza con la pluma o teclea sus primeras palabras. La mayoría de los escritores efectúa algún trabajo preliminar, aunque sólo sea mentalmente. Muchos preparan el terreno cuidadosamente durante semanas o meses, haciendo diagramas del argumento, recopilando biografías de personajes, llenando un cuaderno con ideas, escenarios, situaciones, bromas, para usarlos durante el proceso de composición. Cada escritor tiene su propia manera de trabajar. Henry James tomó, para El expolio de Poynton, notas casi tan largas y casi tan interesantes como la novela en sí. Muriel Spark, por lo que sé, medita el concepto de cada nueva novela y no toma papel y lápiz hasta que ha compuesto mentalmente una primera frase satisfactoria.
Para el lector, sin embargo, la novela empieza siempre con esa primera frase (que puede no ser, claro está, la primera frase que el novelista escribió en su primera versión del texto). Y luego la siguiente, y la siguiente… Cuándo termina el comienzo de una novela es otra pregunta difícil de contestar. ¿Es el primer párrafo, las primeras pocas páginas o el primer capítulo? Sea cual fuere la definición que uno dé, el comienzo de una novela es un umbral, que separa el mundo real que habitamos del mundo que el novelista ha imaginado. Debería, pues, como suele decirse, “arrastrarnos”.
Eso no es tarea fácil. Todavía no nos hemos familiarizado con el tono de voz del autor, su vocabulario, sus hábitos sintácticos. Al principio leemos un libro despacio y dubitativamente. Tenemos mucha información nueva que absorber y recordar: los nombres de los personajes, sus relaciones de afinidad y consanguinidad, los detalles contextuales de tiempo y lugar…, sin los cuales la historia no puede seguirse. ¿Valdrá la pena todo ese esfuerzo? La mayoría de los lectores están dispuestos a conceder al autor el beneficio de la duda al menos por unas pocas páginas, antes de decidir volver a cruzar el umbral en sentido contrario. (…)
Una novela puede empezar en medio de una conversación, como Un puñado de polvo de Evelyn Waugh, o las obras tan especiales de Ivy Compton-Burnett. Puede comenzar con una sorprendente autopresentación del narrador: “Llamadme Ismael” (Herman Melville, Moby Dick), o con un corte de mangas a la tradición literaria de la autobiografía: “…lo primero que probablemente querréis saber es dónde nací y cómo fue mi asquerosa infancia, y qué hacían mis padres y todo antes de tenerme a mí, y toda esa basura a lo David Copperfield, pero no tengo ganas de meterme en todo eso” (El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger). Un novelista puede empezar con una reflexión filosófica: “El pasado es un país extranjero: allá hacen las cosas de otra manera”, como L. P. Hartley en The go-between (El alcahuete), o poner al personaje en apuros desde la primerísimo frase: “No hacía ni tres horas que había llegado a Brighton cuando Hale supo que querían asesinarle” (Graham Greene, Brighton, parque de atracciones). Muchas novelas se inician con una historia-marco que explica cómo fue descubierta la historia principal, o narra cómo es contada a un público ficticio. En El corazón de las tinieblas de Conrad un narrador anónimo muestra a Marlow relatando sus experiencias en el Congo a un círculo de amigos sentados en el puente de una yola en el estuario del Támesis (“Y también éste –empieza Marlow- debió ser uno de los lugares más siniestros de la tierra”). Otra vuelta de tuerca de Henry James consiste en un relato autobiográfico escrito por una mujer ya fallecida, el cual es leído en voz alta a los invitados un fin de semana en el campo, que se han estado contando unos a otros, para entretenerse, historias de fantasmas, hasta llegar a esta última que supera en horror a todas las anteriores… (…) Si una noche de invierno un viajero de Italo Calvino empieza: “Está usted a punto de empezar a leer la nueva novela de Italo Calvino, Si una noche de invierno un viajero”. Finnegans Wake de James Joyce comienza en medio de una frase: “Río que discurre, más allá de Adam and Eve, desde el recodo de la orilla a la ensenada de la bahía, nos trae por un comodius vicus de circunvalación de vuelta al castillo de Howth y Environs”. El fragmento que falta concluye el libro: “un camino solo al fin amado alumbra a lo largo del”, volviendo así otra vez al comienzo, como el agua, que circula en el medio natural del río al mar, del mar a la nube, de la nube a la lluvia y de la lluvia al río, y también como la infinita producción de sentido que proporciona la lectura de ficciones.
David Lodge - El arte de la ficción
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